Este trabajo planteó un desfío interesante para el estudio, requirió una alta exigencia profesional coordinando el trabajo de otros colegas diseñadores, fotógrafos, periodistas, correctores, para lograr un producto editorial de gran envergadura, que se distribuía por la ciudad de Merlo y localidades vecinas, con llegada a todos los comercios, hoteles y lugares turísticos, y también a todos los residentes con línea telefónica fija, que en esos años eran la gran mayoría. Cada edición contenía más de 300 páginas y varias secciones, una de la cooperativa, guía telefónica, teléfonos útiles, guía turística, una sección de avisos comerciales y otra de profesionales. Y como si esto fuera poco, el trabajo hubo que realizarlo de manera presencial, fueron tres años consectivos para tres ediciones. Más de un mes de estadía a la Villa de Merlo por cada edición. Pero por sobre todo, fue una gran experiencia de crecimiento profesional, que además recibió distinciones. Siempre hemos recibido un trato muy especial, cordial y solidario. Nos quedaron muchos amigos y siempre soñamos con volver a Merlo.